¿Qué ocurre después de que una solicitud de refugio es declarada inelegible bajo las nuevas reglas?

Por Vilma Filici

filici@filici.com

TORONTO. Aunque no es una noticia nueva, a raíz de las tantas preguntas que han surgido con las nuevas reglas de inelegibilidad para las solicitudes de refugio y de las muchas personas que nos llaman preocupadas diariamente, considero importante explicar, paso a paso y de manera sencilla, qué sucede cuando una solicitud de refugio es declarada inelegible y cómo funciona el Examen de Riesgos Antes de la Expulsión, conocido como PRRA.

El 3 de junio de 2025 comenzaron a aplicarse nuevas reglas para algunas personas que piden refugio en Canadá. Una de ellas afecta a quienes entraron por primera vez al país después del 24 de junio de 2020 y esperaron más de un año para pedir protección. En esos casos, la solicitud puede ser declarada “inelegible”. Esto significa que la Junta de Inmigración y Refugiados no estudiará el caso y la persona no tendrá la audiencia normal de refugio. Pero este, no es el final del camino, es el comienzo de uno diferente.

En estos casos, por regla general, la solicitud será declarada inelegible. Esto significa que el caso no será enviado a la Junta de Inmigración y Refugiados de Canadá y la persona no tendrá la audiencia normal de refugio.

Para calcular el año se utiliza la fecha de la primera entrada a Canadá. Salir del país y regresar no hace que el plazo comience de nuevo. Esta regla puede afectar a personas que llegaron legalmente como visitantes, estudiantes o trabajadores y que decidieron pedir protección después de que ya había pasado más de un año desde su primera entrada.

La segunda regla afecta a ciertas personas que entraron a Canadá desde Estados Unidos cruzando por un lugar que no era un puesto oficial de la frontera. Si esperan 14 días o más después de entrar para solicitar refugio, su solicitud también puede ser declarada inelegible. Los menores que se encuentran en Canadá sin sus padres ni otro adulto responsable están exentos de estas dos nuevas reglas.

Es importante entender que una decisión de inelegibilidad no significa que las autoridades hayan estudiado la historia de la persona y concluido que no existe peligro. En esta etapa no se decide si su temor es verdadero ni si necesita protección. La decisión solamente significa que, debido a una regla legal, su caso no puede continuar por el proceso normal ante la Junta de Inmigración y Refugiados.

Después de la decisión, la persona recibe una carta informándole que su solicitud no será enviada a la Junta. Su expediente pasa entonces a la Agencia de Servicios Fronterizos de Canadá, conocida como CBSA.

Como paso siguiente, CBSA debe iniciar el proceso de remoción. Aunque esto puede resultar alarmante, no significa que la persona será expulsada inmediatamente. Se trata del paso legal necesario para que pueda avanzar a la siguiente etapa y pedir que se evalúe el peligro que enfrentaría si fuera enviada de regreso a su país.

La orden de salida entra en vigor siete días después de la decisión de inelegibilidad y luego, la persona cuenta con 30 días para salir voluntariamente si decide no continuar buscando protección en Canadá. Sin embargo, si todavía teme regresar a su país, no debe salir de Canadá. Debe esperar a que CBSA se comunique con ella y seguir las instrucciones que le explicamos a continuación

Una vez pasados estos términos, CBSA va a citar a la persona a una entrevista de remoción. Durante la entrevista, CBSA confirmará formalmente su elegibilidad para solicitar un Examen de Riesgos Antes de la Expulsión o PRRA. Este proceso permite evaluar si sería peligroso enviarla de regreso a su país. Mediante el PRRA se examina si la persona enfrentaría persecución, peligro de tortura, riesgo para su vida o riesgo de sufrir un trato o castigo cruel e inusual. ¿Y ya ves? De vuelta al camino inicial, aunque de manera diferente.

Después de recibir la decisión de inelegibilidad, la persona no puede presentar el PRRA por su cuenta. Debe esperar a que CBSA la llame a una entrevista. En esa entrevista, el oficial le entregará el formulario y las instrucciones. Desde ese día, tendrá 15 días para presentar el formulario y otros 15 días para entregar sus explicaciones y pruebas. En total, tendrá solamente 30 días para preparar y presentar todo.

Es importante no perder estos plazos, pues si la solicitud inicial no se presenta dentro de los primeros 15 días, la persona puede perder la suspensión de la remoción y CBSA podría continuar con el proceso para sacarla de Canadá.

Debido a que los plazos son tan cortos, nuestra recomendación siempre será que, si una persona ya decidió solicitar protección en Canadá y sabe que probablemente será declarada inelegible, comience desde el primer momento a preparar su historia y reunir las pruebas que respaldarán su caso. El tiempo que transcurra antes de que CBSA la cite para iniciar el PRRA debe aprovecharse para solicitar documentos, obtener declaraciones, traducir las evidencias y organizar adecuadamente la solicitud. Una vez iniciado formalmente el proceso, solo contará con 30 días en total para presentar el formulario, los argumentos escritos y todas las pruebas.

En el PRRA, la persona debe explicar detalladamente qué le ocurrió, quién le causó daño o la amenazó, por qué fue seleccionada, qué podría ocurrirle si regresa, por qué las autoridades de su país no pueden protegerla y por qué no podría vivir de manera segura en otra región. También debe presentar las pruebas disponibles, como denuncias, amenazas, mensajes, fotografías, informes médicos o psicológicos, declaraciones de testigos y documentos sobre las condiciones actuales del país.

En la mayoría de los casos, el PRRA se decide mediante los formularios, las explicaciones escritas y las pruebas presentadas. Normalmente no existe una audiencia completa como la del proceso regular de refugio, aunque el oficial puede convocar una audiencia si necesita aclarar aspectos importantes del caso. Por esa razón, la solicitud escrita debe presentar la historia de manera completa, clara, coherente y respaldada por evidencia.

Si el PRRA es aprobado, en la mayoría de los casos la persona obtiene la condición de persona protegida y puede solicitar la residencia permanente. Si el PRRA es rechazado, CBSA puede continuar con la expulsión. La persona puede pedir que la Corte Federal revise la decisión, pero presentar esa solicitud no detiene automáticamente la remoción. Si ya existe una fecha de expulsión, puede ser necesario solicitar por separado una suspensión ante la Corte.

Las nuevas reglas no eliminan por completo la posibilidad de recibir protección en Canadá, pero sí cambian profundamente la forma y el tiempo disponible para demostrar que esa protección es necesaria. Una persona declarada inelegible no tendrá una audiencia regular ante la Junta, pero podrá presentar su caso mediante un PRRA antes de ser removida. La diferencia es que este proceso se desarrolla principalmente por escrito y dentro de plazos muy cortos. Por eso, conocer el procedimiento, comenzar a preparar el caso desde el inicio y presentar una historia clara acompañada de pruebas suficientes puede marcar la diferencia entre una solicitud bien fundamentada y una oportunidad de protección perdida por falta de tiempo.