Canadá ha reformado su sistema de refugio, pero éste sigue funcionando

Por Vilma Filici

filici@filici.com

 

TORONTO. El pasado 20 de junio se celebró el Día Mundial de los Refugiados, fecha que coincide con el aniversario de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados aprobada en 1951. Esta fecha fue establecida oficialmente por la Organización de las Naciones Unidas en el año 2000 como un gesto de solidaridad global y con el propósito de rendir homenaje a la fuerza, el valor y la resiliencia de millones de personas que se han visto forzadas a abandonar sus hogares y países de origen para escapar de conflictos, violencia o persecuciones.

En los últimos dos años, Canadá ha implementado la reforma más profunda a su sistema de refugio en más de una década, introduciendo nuevas reglas de elegibilidad, procesos digitalizados y medidas para acelerar decisiones, con lo que el gobierno federal busca responder a un sistema que ha estado bajo presión por el aumento de solicitudes y por los crecientes tiempos de espera. Pero el sistema de refugio continua vigente y funcionando.

Las modificaciones, introducidas entre 2025 y 2026, han transformado tanto la forma en que se presenta una solicitud de refugio como la manera en que se procesan los casos. Por ejemplo, ahora hay un límite de tiempo para pedir refugio. Desde junio de 2025, las personas que ingresaron a Canadá después del 24 de junio de 2020 enfrentan un nuevo requisito: solo pueden presentar una solicitud de asilo dentro del primer año de su llegada al país. Antes, no existía un plazo como ese.

El gobierno dice que con esta medida busca evitar solicitudes tardías que complican la evaluación del riesgo real, pero las organizaciones de apoyo a los refugiados han advertido que muchas personas vulnerables tardan meses o años en comprender el sistema o en reunir la documentación necesaria.

Otro cambio es que ahora hay reglas más estrictas para los cruces irregulares desde los Estados Unidos, una modificación clave que afecta a quienes cruzan la frontera entre los puntos oficiales. Ahora, quienes presenten su solicitud más de 14 días después de haber ingresado de manera irregular ya no son elegibles para que su caso sea remitido a la Junta de Inmigración y Refugiados (IRB).

La medida obviamente busca desalentar cruces irregulares y a reforzar el Acuerdo de Tercer País Seguro con Estados Unidos.

El gobierno también ha modernizado el proceso de asilo con una serie de cambios administrativos: Una sola solicitud en línea, eliminando formularios duplicados; Solo los casos “listos para agendar” se envían a la IRB; Las decisiones son válidas solo si el solicitante permanece en Canadá, lo que significa que quienes regresan a su país antes de recibir una resolución ven su caso considerado abandonado; Depuración de expedientes inactivos para liberar capacidad del sistema; Permisos de trabajo más rápidos, disponibles desde el momento en que un caso es declarado elegible.

Pero quizás uno de los cambios más significativos al sistema de refugio ha sido la Ley C‑12, la cual fue aprobada en marzo de 2026, consolidó los cambios y otorgó nuevas facultades al gobierno para gestionar el sistema de refugio. La ley se centra en cuatro áreas: elegibilidad, modernización del proceso, intercambio de información entre agencias, y autoridad ampliada para documentos migratorios.

El impacto inmediato de dicha ley ha sido una caída en las solicitudes. Las cifras más recientes muestran que entre enero y abril de 2026, las solicitudes de refugio cayeron 42% respecto al mismo periodo del año anterior, y 63% en comparación con 2024.

El gobierno dice que esta caída es una señal de que las nuevas reglas están reduciendo la presión sobre el sistema, pero organizaciones sociales, en cambio, advierten que podría significar que personas con necesidades reales de protección están quedando fuera del proceso.

Todas estas reformas ha sido polémicas, porque mientras para el gobierno son un paso necesario para ordenar un sistema que estaba colapsando, para los defensores de los derechos humanos son barreras que podrían dejar desprotegidas a personas en riesgo.

Pero a propósito de la celebración del Día Internacional de los Refugiados, es importante entender el sistema de refugio de Canadá y saber que, a pesar de todas las nuevas medidas implementadas en los últimos anos, si un caso de refugio es verídico y está bien preparado, la persona aún tiene oportunidades de ser aceptada.

La base es demostrar que hay un temor bien fundado de persecución y de que la seguridad o la vida de la persona corre peligro en su país de origen. Y se debe poder explicar y documentar muy bien tanto las razones que han llevado a esa persecución como la persecución en sí.

Las personas que piden refugio pueden quedar bajo una de dos categorías: Refugiado de Convenio o Persona Protegida. En términos legales estas dos categorías son altamente complicadas, pero trataré de simplificarlas.

La categoría de Refugiado de Convenio aplica para quienes satisfacen al Consejo de Inmigración y Refugio de Canadá de que están siendo perseguidos, o que van a ser perseguidos si regresan a su país de origen, sobre la base de cinco razones específicas: Por su opinión política; Por pertenecer a un grupo social en particular; Mujeres que son abusadas por sus parejas simplemente por ser mujeres; Personas que son perseguidas por su orientación sexual; Personas que están siendo perseguidas por su raza, nacionalidad o credo religioso.

Cualquiera de estas personas, si se siente con un temor bien fundamentado de persecución en su país de origen, puede solicitar refugio en Canadá y tener posibilidades de ser aceptada.

Pero también pueden solicitar refugio personas que son perseguidas por otras razones. Estas pueden entrar en la categoría de Personas Protegidas, que son quienes tienen miedo de regresar a sus países de origen o de residencia habitual por alguna de las siguientes razones: Corren peligro de ser sometidas a tortura; Penden sobre ellas amenazas a su vida; Tienen riesgo de sufrir castigos inhumanos, crueles o inusuales.

Es comprensible que personas que caen dentro de estas dos categorías (Refugiado de Convenio o Personas Protegidas) tengan miedo de solicitar refugio en Canadá por temor a que las deporten a sus países de origen, pero en realidad, dado que Canadá es signatario del Convenio de Ginebra de 1951 y de todos sus protocolos, cuando una persona viene y pide refugio, las autoridades le tienen que dar la oportunidad de presentar su caso ante los organismos competentes, quienes serán los que deberán decidir si es refugiada o persona protegida, o no.

Hay una etapa de la cual se encarga el Departamento de Inmigración canadiense, y esa es la etapa de elegibilidad. Esto significa que un oficial de inmigración o de seguridad fronteriza hará una investigación preliminar para determinar si la persona podrá presentar su caso ante el consejo de refugiados.

Este oficial no tiene el poder de decidir sobre el mérito del caso de refugio por sé, pero las únicas razones por las cuales un solicitante puede ser declarado no elegible y correr el riesgo de ser deportado a su país de origen, es si por ejemplo fue aceptado anteriormente como refugiado en un tercer país; si vino antes a Canadá, pidió refugio y fue rechazado; si está ingresando a Canadá desde los Estados Unidos por tierra y no cumple ninguna de las excepciones del Tratado del Tercer País Seguro; si tiene un récord criminal serio; o si cae dentro de los cambios recientes enunciados más arriba.

Pero si la persona nunca vino antes a Canadá ni pidió refugio, si nunca ha sido aceptada como refugiada en ningún otro país, si no tiene récord criminal, no es un criminal de guerra o está involucrada con el crimen organizado, y cumple con las nuevas normativas, definitivamente no tiene por qué tener temor de que no se le permita presentar su caso de refugio.

En este sentido, es importante insistir en que el Departamento de Inmigración de Canadá únicamente se encarga de ese primer paso, que es la elegibilidad, y que luego el caso es enviado al Consejo de Inmigración y Refugio, que es un tribunal independiente, especializado. Esta es la entidad que se encargará de decidir si la persona es o no refugiada por convenio o si necesita protección o no. Ante este ente se debe presentar el caso en su totalidad y se debe presentar evidencia para establecer credibilidad.

En el momento en que la persona es aceptada como refugiada o persona protegida por el Consejo de Inmigración y Refugio, puede iniciar de inmediato su trámite para obtener la residencia permanente en Canadá.

Aprovecho la ocasión para enviar un cálido saludo a todos aquellos canadienses que llegaron al país como refugiados y que ahora están contribuyendo enormemente a nuestra sociedad. ¡Feliz Día Mundial de los Refugiados!