¿Ya conoce los nuevos cambios para inmigrar a Canadá? Estos son algunos

Por Vilma Filici

filici@filici.ca

 

TORONTO. Los cambios al sistema de inmigración canadiense continúan a la orden del día. Recientemente, el gobierno lanzó una nueva propuesta a los reglamentos que los va a cambiar en los próximos dos años. La propuesta de cambios es amplia, pero en esta columna voy a hablar solamente de tres que me parecen súper interesantes.

Uno es el cambio que se va a hacer al sistema Express Entry, es decir, a la forma en que se van a procesar los casos de los trabajadores. El otro es un cambio a beneficio de residentes permanentes que, en el momento en que hicieron su trámite de residencia permanente, sus hijos dependientes no se hicieron los exámenes médicos y, por lo tanto, quedaron fuera de la posibilidad de que los pudieran patrocinar en un futuro. Y el otro cambio importante es lo que va a pasar con las personas que cobran por hacer trámites migratorios y que no tienen autorización para hacerlo, es decir, que no están regulados o certificados para hacer este trabajo.

El primer cambio. Todo el mundo ha estado hablando esta semana acerca de los cambios que se van a hacer en el sistema Express Entry, pero hay que entender que estos son posibles cambios, ya que recién se está empezando a hablar del tema. Va a haber un periodo de consulta y aún no sabemos cuáles van a ser los cambios específicamente. El gobierno ha mencionado algunos, pero, como vamos a pasar por periodos consultivos, no sabemos cuáles se implementarán en realidad. Su implementación sería aproximadamente a mediados del 2027; por lo tanto, por ahora todo sigue igual con los casos que se procesan por el Express Entry.

Lo que me parece súper interesante es que el gobierno va a modernizar y a hacer mucho más fácil el procesamiento de los casos que se presentan ante el Express Entry. En este momento tenemos tres categorías que tienen que procesarse primero por el Express Entry: trabajadores calificados, mano de obra especializada y personas con experiencia de trabajo canadiense. Haciendo un análisis de estos tres casos, la realidad es que esta división resulta innecesaria, ya que todos se pueden procesar como trabajadores calificados sin mayores problemas.

Los cambios que piensa hacer el gobierno son interesantes desde la perspectiva de que van a ser para beneficio de las personas que vayan a aplicar. Entre ellos, se propone eliminar las tres categorías y simplificar el proceso dentro del Express Entry. También se plantea reducir el requisito de idioma de un nivel 7, que es avanzado, a un nivel 6.

Sin embargo, también se eliminarían algunos beneficios actuales, como tener familia en Canadá, haber trabajado en el país o haber estudiado aquí.

Parece que la idea del gobierno es facilitar la residencia permanente a personas con ocupaciones cuyos salarios superan la mediana nacional. Se mencionan tres niveles: quienes perciben 1.3 veces la mediana, como analistas financieros; quienes alcanzan 1.5 veces, como ingenieros y profesores; y quienes duplican la mediana, como médicos y catedráticos.

A mí me da la impresión de que estamos volviendo a modelos del pasado. Antes del 2015, cuando se implementó el Express Entry, el programa de trabajadores calificados se basaba en listas de ocupaciones en demanda. Las personas con experiencia en esas ocupaciones podían aplicar si alcanzaban el puntaje requerido.

De confirmarse estas propuestas, el enfoque volvería a centrarse en priorizar ocupaciones en demanda, en lugar de programas o categorías específicas.

También me preocupa que se esté priorizando nuevamente a personas con profesiones de alto nivel, como médicos, ingenieros o catedráticos. Este enfoque retoma la idea tradicional de atraer a “los mejores y más brillantes”, sin necesariamente reflejar las necesidades actuales del mercado laboral.

Después de la pandemia, se ha evidenciado que las mayores vacantes no solo están en profesiones altamente calificadas, sino también en oficios especializados y en el sector servicios. Ignorar esta realidad podría generar un desbalance en la fuerza laboral canadiense.

Además, históricamente se ha visto que muchas personas altamente calificadas no logran ejercer sus profesiones en Canadá, lo que representa un desaprovechamiento de talento. Espero que, durante el periodo consultivo, las organizaciones involucradas planteen la necesidad de lograr un equilibrio entre estos perfiles y las verdaderas necesidades del mercado.

Los detalles de los demás cambios no los quiero mencionar porque aún no sabemos qué se mantendrá después de las consultas. Una vez que haya mayor claridad, se podrá explicar con precisión lo que sucederá.

Es importante que las personas que están en Canadá, así como quienes desean venir, entiendan que estas son solo propuestas en una etapa muy temprana. Los anuncios se hicieron el 1 de abril y las consultas apenas comenzarán en la primavera. No hay un calendario de implementación, por lo que el sistema actual sigue vigente.

Por ahora, se continúa trabajando con las tres categorías, con las nominaciones provinciales y con los puntajes adicionales por familia en Canadá, experiencia laboral canadiense y estudios en el país.

Es fundamental que quienes ya pueden iniciar su trámite lo hagan, para evitar posibles efectos negativos de futuros cambios. Una vez seleccionadas, es poco probable que las solicitudes se vean afectadas.

El segundo cambio. Otro cambio que me parece súper importante es que, desde la implementación de la ley de inmigración y los reglamentos en el 2001 y 2002, existe una disposición que excluye a los dependientes que no fueron declarados ni examinados médicamente en el proceso inicial de residencia permanente.

Esto implica que el residente permanente no podrá patrocinar a esos dependientes en el futuro como miembros de la clase familiar.

Esta disposición ha sido litigada numerosas veces ante la Corte Federal sin éxito. Sin embargo, en los últimos 10 años se han implementado programas piloto que permiten excepciones en ciertos casos, especialmente para refugiados o personas patrocinadas por pareja.

Actualmente, el gobierno está considerando facilitar el patrocinio de estos dependientes en los reglamentos, lo que representaría un cambio significativo.

Este es un avance importante que ha sido impulsado por la presión constante de comunidades inmigrantes, tras años de intentos fallidos en las cortes.

El tercer cambio, el cual también me parece muy importante es el hecho de que están estudiando un nuevo sistema administrativo para penalizar a las personas que hacen trabajo de inmigración como representantes, o que dan consejos como representantes de inmigración, sin estar certificados. Aunque esta práctica ya es ilegal, se busca definir con mayor claridad las infracciones, las penalidades y sus consecuencias, incluyendo sanciones económicas.

En estos momentos, en trámites de inmigración, solamente pueden representar cobrando dinero los consultores de inmigración que son regulados por el Colegio de Consultores Canadienses de Inmigración; también pueden representar paralegales que son regulados por la asociación correspondiente, y abogados que están registrados con la asociación de abogados, así como los notarios de Quebec.

Cualquier otra persona que represente cobrando dinero o que dé consejos cobrando dinero sin ser una de las personas autorizadas que mencioné anteriormente, a una persona que está haciendo un trámite de inmigración, está cometiendo un delito, y este delito tiene penalidades y consecuencias criminales.

También es importante que el cliente sepa que ellos también se pueden meter en serios problemas si mienten en una solicitud, si dicen que han hecho el trámite por sí solos, pero le han pagado a alguien que no tiene licencia para hacer ese trámite. Hemos visto recientemente que se han impuesto incluso cargos criminales a los aplicantes mismos que habían mentido en la solicitud, diciendo que ellos estaban haciendo el trámite por sí solos.

Estos tres cambios de los que he hablado son súper importantes, pero, como dije anteriormente, están recién empezando las consultas a través del país, y algunos tal vez sean efectivos hasta finales del 2026 y otros en el 2027.