REVISTA DEBATE EDICION IMPRESA: Hispanos buscan más escaños en “City Hall”

REDACCION / TORONTO
Unos están compitiendo seriamente y tienen posibilidades reales de triunfo, otros, por el contrario, pareciera que únicamente buscan que en su currículo diga “Candidato a Concejal” o “Candidato a Alcalde”. Los primeros tienen estrategias definidas, equipos de campaña y se podría decir que hasta pequeños ejércitos de voluntarios, mientras que los segundos pareciera que desde un inicio están conscientes de que por ellos probablemente votará únicamente su familia.
Como sea, lo cierto es que las aguas políticas en la comunidad se están moviendo en estas elecciones municipales, y que eventualmente en el próximo Concejo Municipal podría haber más de un nuevo concejal de origen latinoamericano para incidir en el proceso de toma de decisiones.

Para nadie es un secreto que la participación política de las comunidades provenientes de América Latina, algunas de las cuales se vieron forzadas a buscar asilo en Canadá precisamente por su involucramiento en actividades políticas en sus países de origen, es mínima una vez que ya se han establecidos en este su país adoptivo.

Un informe del Ministerio de Inmigración y Ciudadanía de Canadá reveló recientemente que entre los años 2005 al 2008 fueron aceptados como residentes permanentes un promedio de 17 mil personas por año, pero extrapolando otro informe del mismo ministerio, se puede asumir que únicamente un aproximado de 9 mil personas se convierten en ciudadanos anualmente, lo que deja al descubierto que alrededor de un 45 por ciento de hispanos que viven en este país no cumplen con el objetivo mínimo que les permite acceder a participar en las elecciones de cualquier nivel de gobierno.

Pero la situación podría comenzar a cambiar poco a poco dado el trabajo que algunas entidades comunitarias están realizando para promover la participación cívica de la comunidad hispana en Canadá, así como también por la iniciativa concreta de algunos líderes que han decidido entrar y participar en las competencias políticas específicamente en la arena municipal.

Cesar Palacio, actual concejal por el Distrito 17 – Davenport; Vilma Filici, candidata a concejal por el Distrito 12 – York South-Weston; y Víctor Lucero, candidato a Concejal por el Distrito 7 – York West, son tres miembros de la comunidad que están levantando alto la bandera de la participación cívica y que en su periplo en busca de un escaño municipal están motivando a diversos sectores para que se involucren en la actividad política canadiense.

Muy al final de la lista se encuentran también varios candidatos hispanos con nulas posibilidades de triunfo, entre ellos uno que por tercera vez compite en una carrera perdida desde el inicio: la alcaldía de Toronto.

Como sea, con recursos propios y con mucho esfuerzo, algunos de estos candidatos están haciendo lo que la comunidad en su conjunto debería haber propiciado desde hace ya muchos años: motivar la participación de los latinoamericano-canadienses en los procesos políticos del país.

Liberal en lo político y conservador en lo económico

Para Cesar Palacio esta es su tercera campaña electoral. Luego de trabajar durante casi dos décadas como asistente de la concejal Betty Disero, Palacio ganó su primer periodo en las elecciones de 2003 y su segundo en las del año 2006. En ambas, su más fuerte contrincante fue otra hispana, Alejandra Bravo, quien en la segunda oportunidad fue superada por escasos 281 votos por Palacio.
Cabe mencionar que en dicha elección, en el mismo Distrito, participó también otro candidato de origen latinoamericano que igual ha regresado a la competencia este año pero en el Distrito 9 – York Centre: Wilson Basantes, quien en esa ocasión obtuvo solamente 50 votos.

Algunos hispanos consideran que las elecciones del 2003 y del 2006 en el Distrito 17 fueron nocivas para la comunidad dado que de alguna manera dividieron las simpatías entre Palacio y Bravo, dos candidatos que bien hubieran podido convertirse, ambos, en concejales de la ciudad. Y la división tuvo sus raíces no necesariamente en simpatías personales sino que más bien en consideraciones políticas, dado que sectores más de centro y conservadores apoyaron decididamente a Palacio, mientras que los sectores progresistas y de izquierda se volcaron firmemente por Bravo.

Tras dos campañas intensas y dos derrotas consecutivas, Bravo finalmente abandonó la arena política y le dejó el campo libre a Palacio, pero los círculos políticos vinculados al NDP están impulsando este año su propio candidato en contra del concejal hispano. El oponente es Jonah Schein, hermano de uno de los asistentes de Joe Mihevc, actual Concejal del Distrito 21 – St. Paul’s West, vecino del Distrito 17, y quien fue un fuerte soporte de Bravo.

En esta nueva batalla electoral, Schein aparentemente cuenta con el respaldo de algunos sectores de la comunidad de origen latinoamericano vinculados con la izquierda, quienes no apoyan a Palacio a pesar de ser hispano.

Estos sectores consideran a Palacio como un funcionario de derecha vinculado a los intereses empresariales. No obstante, al hacer una revisión del record de votación del concejal hispano en las principales iniciativas de ley ocurridas en los últimos dos periodos, su voto realmente se asemeja mucho al voto de los considerados concejales progresistas de la ciudad.

Palacio votó en contra de la construcción de un puente que uniera a Toronto con la Isla, una iniciativa apoyada por el Alcalde David Miller. Votó también a favor de un incremento en los impuestos que se tasan a las nuevas construcciones, con lo cual se podrían financiar más obras y servicios municipales. Votó a favor de restringir las donaciones de las corporaciones y los sindicatos para las campañas electorales, y votó a favor de que se aplicará una especie de ‘ toque de queda’ para los jóvenes menores de 16 años en Etobicoke y York.

Pero Palacio votó en contra de prohibir el uso de pesticidas en los jardines, votó en contra de la construcción de un carril exclusivo para el tranvía en St. Clair Ave West, que era una iniciativa de Mihevc, y votó a favor de que se prohibiera que los ‘homeless’ durmieran en Nathan Phillips Square, entre otras iniciativas.

Muy importante también para la comunidad, Palacio fue el principal promotor de la nominación del mes de Abril como el “Mes de la Herencia Hispana en Toronto”, así como también a nivel de la provincia de Ontario y más recientemente en la búsqueda de un acuerdo similar a nivel nacional.

Palacio define con claridad su posición: “Soy progresista en los temas sociales y conservador en los temas fiscales. He trabajado y he apoyado muchos proyectos basados en sus méritos, y que tienen mucho que ver con la infraestructura social de la ciudad, pero tenemos que ser conservadores cuando tratamos con los temas fiscales”, asegura.

Su campaña, dice, la inició inmediatamente el día después de que ganó la elección pasada, y la misma pareciera estar basada fuertemente en el voto inmigrante, principalmente en el de la comunidad portuguesa, a la que pertenece su esposa, de la italiana, que fue la herencia de Disero, y de la hispana, “donde tengo mi corazón”, según explica.

Empresaria y líder comunitaria a la política

Vilma Filici tiene mucha ascendencia en la comunidad. De padres italianos pero nacida en Argentina, se ha destacado en los últimos 30 años por su trabajo como consultora y profesora en materia migratoria, algo que la ha colocado en el spot de los diferentes medios de comunicación tanto hispanos como del ‘mainstream’ canadiense.

Además, su trabajo al frente del Congreso Hispano Canadiense, del cual fue su Presidenta desde el año 2003 hasta el 2010, le ha permitido realizar mucha promoción comunitaria. Impulsó la participación de la comunidad hispana en la campaña “Apoyen, no deporten” realizada por diferentes organizaciones canadiense en el año 2006, ha trabajado en la coalición “Salario Mínimo Justo”, así como también en la coalición “Buenos Trabajos para Todos”, esfuerzos que sin lugar a dudas le han valido para que su candidatura sea endorsada por el poderoso Consejo Laboral de Toronto (Toronto Labour Council), que le está brindando su apoyo.

En su periplo electoral, Filici no se ha identificado con ningún partido o corriente política del espectro local o nacional, y esa decisión de mantenerse alejada de las filas partisanas le ha granjeado apoyos tanto del Partido Liberal, del NDP, así como también de funcionarios vinculados con el actual gobierno federal del Partido Conservador.

No obstante, esa independencia partidaria pareciera que también de alguna forma le ha afectado en sus apoyos dentro de la comunidad hispana, dado que a pesar de que cuenta con cuando menos medio centenar de voluntarios de origen latinoamericano que día a día realizan trabajo político, su candidatura aparentemente no ha logrado catalizar el apoyo de los generalmente bien organizados y activos grupos de la izquierda latinoamericana que era de esperar la respaldaran.

Al ser cuestionada de si esto grupos le están apoyando, Filici responde categóricamente que “todavía no… (porque) tal vez para ellos no sea lo suficientemente de izquierda dado que no tengo ninguna etiqueta que me identifique como de un partido o movimiento político”.

En ese sentido, explica que sus mas fuertes apoyos en esta aventura cívica son “mis amigos personales más cercanos, la gente progresista que cree en mí, particularmente gente que está en el poder y personas que son activistas políticos no necesariamente hispanos, aunque si hay hispanos, la comunidad italiana, amigos, parientes y personas de la comunidad que me han conocido a través de los años y que creen en mí”.

Y sus palabras cobran sentido cuando se analiza la composición de su plantilla principal de apoyos. Hasta este momento, estrategas y/o voluntarios de influencia de origen anglosajón son los principales pivotes de la campaña de Filici, quien no obstante asegura que los hispanos juegan un papel fundamental en su esfuerzo político.

Muchos de estos apoyos anglosajones provienen de la campaña de Alejandra Bravo, campaña que algunos analistas en su momento consideraron que falló en su objetivo de ganar la elección por lo excesivamente anglosajón de la misma, algo que impidió de alguna manera la utilización de mayores niveles de sensibilidad étnica.

No obstante, una diferencia sustancial a favor de Filici es que en su campaña está involucrando fuertemente, además de los hispanos, a los italianos, quienes al fin de cuentas representan la principal fuente de votos del distrito en disputa (14.4 %)

Filici, quien participa por primera vez en política, está tratando de destronar al actual concejal Frank Di Giorgio, quien ha estado en las lides políticas desde el año 1995 cuando fue electo Concejal de la antigua ciudad de North York, para luego continuar como Concejal de la ciudad de Toronto por el Distrito de York South-Weston desde el año 2000.

No obstante su vasta experiencia, Di Giorgio ha mantenido un perfil sumamente bajo al frente de su distrito, lo que ha causado bastante desencanto entre sus votantes y le da posibilidades a Filici para un eventual triunfo. De hecho, en círculos políticos corrió el rumor a mediados de junio que Di Giorgio no buscaría su reelección, algo que dio más fuerzas a los nuevos candidatos pero que al final resultó ser falso.

En busca del cambio

Para Víctor Lucero esta es también su primera aparición en la arena política. De padres ecuatorianos ha vivido casi toda su vida en la zona noroeste de la ciudad y ahora quiere promover cambios que él sabe por experiencia propia que se deben realizar.

Lucero, quien no es muy conocido en los círculos comunitarios hispanos, trabaja en la industria de los Bienes y Raíces desde hace varios años. Ex miembro de ‘Air Cadets’, quienes lo conocen lo describen como una persona honesta y seria que podría jugar un papel clave en el concejo municipal.

Pero sus posibilidades son un tanto inciertas en este momento. Cuando Lucero se inscribió para participar en la contienda, el actual concejal del Distrito, Giorgio Mammoliti, estaba compitiendo para la plaza de Alcalde de Toronto, pero ahora ha regresado con una imagen mejorada gracias a la publicidad que realizó con los millonarios recursos de la campaña para alcalde.

El equipo de Lucero está compuesto por una amplia gama de culturas, entre las que sobresale la de origen latinoamericano. Aparentemente su campaña política no ha contado con muchas asesorías especializadas pero el trabajo de campo lo ha estado realizando con bastante eficiencia. No obstante, habrá que ver cómo le va contra la maquinaria bien aceitada de Mammoliti.

¿Quiénes compiten?

– César Palacio, de origen ecuatoriano, actual Concejal del Distrito 17 – Davenport, busca su reelección.
– Vilma Filici, de origen argentino, se presenta por primera vez en la competencia para Concejal en el Distrito 12 – York South-Weston.
– Víctor Lucero, de origen ecuatoriano, compite por primera vez como candidato a concejal por el Distrito 7 – York West.
– Gerardo Miniguano, de origen ecuatoriano, es candidato por primera vez para concejal por el Distrito 8 – York West, representado en la actualidad por el Concejal Anthony Peruzza.
– Wilson Basantes, de origen ecuatoriano, es candidato a concejal por el Distrito 9 – York Centre, representado por María Augimeri.
– Jaime Castillo, de origen peruano, es candidato por tercera vez a la Alcaldía de Toronto.

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