“Me voy con la sensación de que los latinoamericanos descubrieron Canadá”: ex Cónsul Carlos Pujalte

OSCAR VIGIL / TORONTO
Si una representación consular latinoamericana en Toronto realmente ha movido a la sociedad canadiense, ha sido la mexicana. Desde reuniones privadas de negocios hasta eventos culturales masivos, la bandera tricolor ha estado elevada en el asta prácticamente durante todos los meses del año durante los últimos años, y con toda seguridad, el mayor mérito para ese gran logro ha sido el liderazgo del (ahora ex) Cónsul General de México en Toronto Carlos Pujalte.
Llegó a la ciudad en el año 2003 y desde entonces no paró de trabajar hasta su último día en funciones, el pasado 31 de enero, cuando empacó sus cosas y asumió un nuevo reto: rehilar las deterioradas relaciones político diplomáticas entre México y Venezuela, país al que llega como Embajador.
Pero en su paso por Toronto dejó huellas, como las ahora ya famosas celebraciones de muertos en el Harbour Front, la de independencia en el Nathan Phillips Square, o el ¡Canada Day the Mexican way! en Dundas Square, por mencionar algunas. Antes de partir, compartió con Revista Debate sus satisfacciones en el cargo, así como también sus frustraciones por todas aquellas cosas que no pudo lograr hacer. Entre otras cosas, aseguró: “Yo lo que veo es poca actividad de los otros consulados”.

PREGUNTA: Después de seis años de trabajo en Toronto, ¿Con qué sensación deja la ciudad?
RESPUESTA: Me voy con la sensación de que los latinoamericanos descubrieron Canadá. Antiguamente no veníamos, pero ahorita yo sigo viendo, a pesar de la imposición de visa, que la comunidad latinoamericana en general sigue creciendo, los colombianos, los salvadoreños, los guatemaltecos, los mexicanos seguimos llegando.

P: ¿Qué fotografía de Toronto encontró hace seis años?
R: Una ciudad muy distinta. Yo no conocía Canadá, y la visión que tenía era como una ciudad estadounidense. Pensaba finalmente que era lo mismo que Estados Unidos pero vi que era un país totalmente distinto.

P: Cuando llegó a Toronto, ¿Cómo percibió a la comunidad hispana y mexicana? ¿Cuál fue la primera impresión que tuvo?
R: Vi que el problema que creo que tenemos todos los representantes de gobiernos latinoamericanos aquí es que nuestros nacionales están llegando y se integran muy rápidamente al mercado, a la vida canadiense. De hecho la ciudad es muy extendida y no tenemos un centro, el hecho de que no haya un centro latinoamericano, un punto de reunión que no existe, entonces creo que el principal reto es encontrar una forma de comunicación, de contacto, mantener a la gente informada de lo que estamos haciendo cada país o con comunidad en general, eso para mí sigue siendo un reto.

P: Después de seis años, ¿Se ha caminado en algo para enfrentar ese reto?
R: Yo creo que sí, creo que primero los consulados tienen que involucrarse más. Definitivamente al ser representantes del gobierno y que la comunidad no está aquí por el gobierno, mi experiencia es que de las actividades consulares si la convocatoria era para un evento atractivo para la comunidad, ésta llegaba, porque si se va a dar un discurso sobre la posición del gobierno pues duerme a todo mundo, pero si se hacen eventos atractivos la comunidad responde. Yo lo que veo es poca actividad de los otros consulados.

R: ¿Cuáles son las tres cosas más importantes que usted cree que logró para la comunidad mexicana o latinoamericana durante sus funciones como cónsul en Toronto?
R: La primera sería, que era mi interés, atraer la atención de la ciudad y de la provincia que había aquí una comunidad mexicana, porque ni siquiera sabían que había una comunidad mexicana, porque el problema que tenemos los latinoamericanos es que… y esto es lo mismo no solo para México ya que puede estar aquí un brasileño, un argentino, y no se sabe que es latinoamericano, puede ser europeo, puede ser de otra región del mundo, o estadounidense o canadiense, entonces no llegan a percibir que es latinoamericano. Lo primero es señalar que hay una comunidad mexicana en particular y que esta comunidad mexicana está ayudando a la comunidad de Toronto económicamente, porque todos estamos trabajando, los inmigrantes están trabajando para ayudar a esta ciudad y a este país a salir adelante y hacerlo competitivo.

P: ¿Cuál es el segundo logro que se lleva en su portafolio?
R: En la parte económica hicimos bastantes eventos que dieron como resultado que hubiera empresas canadienses que estuvieran importando productos mexicanos o que se establecieran en México.  Es un aspecto que es mas dirigido con la comunidad empresarial pero ciertamente es un esfuerzo quisimos.

P: ¿Y el tercer logro?
R: Un tercer logro es tener a la comunidad mexicana junta, el poderlos reunir y platicar. A mi  no me importaba si había eventos donde iban 30 gentes u 8 mil, para mí finalmente si hay un mexicano, dos mexicanos que se junten, para mí esos ya eran importantes.

P: ¿Cuál fue la situación más difícil que enfrentó al frente del consulado?
R: Políticamente nunca tuve problemas porque la comunidad mexicana no tiene problemas de protección, que sería lo que yo consideraría un problema político. Tal vez la frustración de que no reconocen las carreras, que es una gran frustración. Aparentemente ya lo van a corregir, pero para mí el gran reto, la gran preocupación pues era buscar los recursos para poder hacer las cosas, porque como a todos nosotros nos dan misión pero no nos dan siempre lo suficiente, hay que ver de dónde saca uno los recursos, pero afortunadamente con la ayuda de la propia comunidad, de la comunidad canadiense… tenemos que aprender mucho de ellos. Una de las cosas que admiro de los canadienses es su solidaridad y cómo aportan para cualquier cuestión, podría ser Haití, una desgracia en México, en El Salvador, realmente se preocupan por dar parte de sus recursos a ayudar y eso es admirable.

P: ¿Qué deuda le deja a su sucesor? ¿Hay algo que quiso hacer pero que no hizo?
R: Bueno, la Casa México, que no se ha podido concluir. La Casa México que es complicado porque precisamente es un proyecto muy caro y que requiere además un ímpetu político, y una de las cosas que yo traté de llamar la atención a la comunidad mexicana es que ellos tenían que comenzar a participar en actividades políticas, porque es una cosa de la comunidad latinoamericana en general, que no hay relación con los concejales. Tenemos un solo concejal que es de origen ecuatoriano, no hay nadie más, no hay relación con los demás concejales, salvo un argentino y otro de otra nacionalidad latinoamericana trabajando con los concejales, o con el partido Liberal, el PC, o el NDP, tratando de aprender cómo se hace la política en Canadá para poder a su vez mover políticamente los intereses de la comunidad.

P: Usted siempre ha hecho un énfasis no solamente en la comunidad mexicana sino que en la comunidad latinoamericana. ¿Cuál es la lógica de su planteamiento?
R: Porque simple y sencillamente la comunidad mexicana no se encuentra aquí en Toronto aislada, formamos parte de la latinoamericana. Muchas veces mucha gente se quejaba de que hacíamos eventos solo para México exclusivamente, y tiene que ver con recursos, los recursos no alcanzan, pero ciertamente formamos parte de una comunidad más grande que es latinoamericana, tan sencillo como el hecho de que a los eventos mexicanos no iban mexicanos solamente sino que siempre iban de todas las nacionalidades, porque tenemos la misma cultura, y si hace un evento Colombia tenga la certeza que voy a  ir, me encanta la música colombiana, la brasileña. Yo tengo una admiración por muchos países latinoamericanos por lo que han hecho, como Argentina, quisiéramos todos tener la calidad de vida que tiene, o la cultura de los chilenos. Lo siento parte de mí, como seguramente ellos sienten parte lo de México, y eso es porque hay una familiaridad. Por eso es que hay un énfasis en la comunidad mexicana porque es mi principal mercado, pero latinoamericana porque somos lo mismo.

P: ¿Cuál es su razón de su salida de Toronto?
R: Ya cumplí mi tiempo. Hay una ley que rige el servicio exterior mexicano y la ley dice que mínimo tenemos que estar dos años, que tiene una lógica para que se pague la inversión que hace el estado para mandarme para acá, y no más de seis, que también tiene una lógica porque en el séptimo año ya echa uno raíces y entonces al rato ya empiezo a defender yo los intereses canadienses y no los mexicanos. Entonces la lógica es que antes de que uno se transforme en un defensor de Canadá o en un promotor de Canadá y no del país, entonces el máximo es seis, y yo como estaba muy a gusto aquí pues lo extendí hasta el final, pero ya se acabó.

P: ¿Para dónde va a hora?
R: Voy a Venezuela, de Embajador a Venezuela.

P: ¿Es una promoción el hecho de que vaya como embajador?
R: Es distinto. Yo soy embajador desde el 2000, fui embajador en Costa Rica desde el 2000 hasta el final del 2002, después me trasladaron a Naciones Unidas cuando estábamos en el Consejo de Seguridad, y de ahí salí para acá para Toronto. En el sistema mexicano Cónsul General y Embajador tienen el mismo nivel con distintas funciones.

P: Y el hecho de que lo envíen a Venezuela, con la historia de desavenencias que han tenido estos dos países, ¿es un premio o es un castigo?
R: Yo creo que es un reconocimiento a la labor que estuvimos haciendo acá, porque ciertamente el reto es rehacer la relación con Venezuela, que como usted sabe en la misión pasada se tensó y de hecho llegó Venezuela a retirar su embajador de México y México a retirar el suyo en Venezuela. No tuvimos embajador durante más de un año y medio y ahorita la misión es rehacer la relación con Venezuela.

Be the first to comment on "“Me voy con la sensación de que los latinoamericanos descubrieron Canadá”: ex Cónsul Carlos Pujalte"

Leave a comment